Hola, soy la Licenciada Siomara Gauna. Hoy quiero invitarte a reflexionar sobre uno de los pilares fundamentales de nuestra vida, especialmente durante la adolescencia: las amistades.
A menudo damos por sentado que si queremos a alguien, esa persona nos hace bien. Sin embargo, la realidad es más compleja. No todos los amigos nutren nuestro bienestar emocional, aunque el afecto sea real. Es vital aprender a distinguir entre aquellos vínculos que nos impulsan a crecer y aquellos que, sutilmente, nos van apagando.
Pensar juntos en esto es el primer paso para construir un entorno afectivo saludable.
¿Qué es un "Amigo que Suma"? (La base de una relación sana)
Cuando hablamos de amistades que suman, nos referimos a vínculos basados en la reciprocidad y el respeto mutuo. No se trata de relaciones perfectas donde nunca hay desacuerdos, sino de espacios seguros donde puedes mostrarte tal cual eres.
Un amigo que suma se caracteriza por:
- Autenticidad sin juicio: Es alguien con quien puedes quitarte las máscaras y ser vos mismo, sin miedo a ser criticado.
- Escucha activa y validación: Respeta tus emociones, incluso si no las comparte completamente.
- Respeto por los límites: Entiende que "no" es una respuesta válida y respeta tus tiempos personales.
- Alegría genuina por tus logros: Celebra tus victorias sin envidias ocultas ni competencia desleal.

Las señales de alerta: ¿Cómo identificar a un "Amigo que Resta"?
Por el contrario, un amigo que resta es aquel cuyo vínculo, a largo plazo, genera un desgaste emocional significativo. Presta atención a estas dinámicas:
- Te hace sentir "menos": Constantemente minimiza tus problemas o logros.
- La burla como hábito: Utiliza el sarcasmo hiriente disfrazándolo de "broma".
- Presión y manipulación: Te empuja a hacer cosas que no quieres o que van en contra de tus valores.
- La culpa como herramienta de control: Si pones un límite, te hace sentir culpable o te retira el afecto.
El miedo a la soledad y la trampa de los vínculos tóxicos
¿Por qué sostenemos vínculos que nos lastiman? Una de las razones más comunes es el miedo a quedarnos solos. Este miedo puede llevarnos a aceptar tratos inaceptables con tal de pertenecer.
"Estar acompañado no siempre significa estar bien acompañado."
El test definitivo: ¿Cómo te sientes después?
Si tienes dudas sobre una amistad, te propongo un ejercicio sencillo pero revelador. La próxima vez que pases tiempo con esa persona, obsérvate al llegar a casa.
Si después de estar con alguien te sientes agotado, triste, inseguro o mal con vos mismo, presta atención. Esa sensación visceral es tu brújula interna indicándote que ese vínculo merece ser revisado urgentemente.
Elegir es crecer
Las relaciones sanas te hacen sentir seguro, valorado y, sobre todo, respetado. Aprender a elegir mejor con quién compartir tu tiempo no es egoísmo, es un acto fundamental de amor propio y una forma esencial de madurar.
Cuidar tus amistades es, en última instancia, cuidar tu bienestar emocional. Te acompaño en este proceso de construir vínculos que te sumen, no que te apaguen.
— Lic. Siomara Gauna 💛
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cómo sé si estoy en una amistad tóxica?
Si sientes que no puedes ser tú mismo, si hay burlas constantes o si te sientes drenado emocionalmente después de ver a esa persona.
¿Qué debo hacer si un amigo me hace sentir mal?
Comunica tus límites de forma asertiva. Si no hay respeto tras hablarlo, es necesario reevaluar si esa amistad es saludable para ti.
¿Es normal alejarse de amigos al crecer?
Totalmente. Es parte del proceso de maduración y de encontrar personas que resuenen con tus nuevos valores.


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