Tras la traición: ¿Es posible reconstruir la confianza después de una infidelidad?

Tras la traición: ¿Es posible reconstruir la confianza después de una infidelidad?

La infidelidad es, sin duda, uno de los desafíos más devastadores que una pareja puede enfrentar. Cuando la confianza se rompe, el suelo que ambos pisaban desaparece, dejando paso a un torbellino de emociones: dolor, rabia, confusión y, sobre todo, una profunda sensación de pérdida. Sin embargo, surge una pregunta crucial: ¿es este el final definitivo o puede ser el inicio de una etapa distinta?


Mujer y hombre llegando a un acuerdo de confianza y respeto mutuo


El impacto del "Trauma de la Traición"

Para entender si la reconstrucción es posible, debemos reconocer que la infidelidad no es solo un error de juicio; es un trauma emocional. La persona traicionada experimenta síntomas similares al estrés postraumático: hipervigilancia, flashbacks y una pérdida total de seguridad en su juicio personal.

Por otro lado, quien cometió la falta suele enfrentarse a la culpa, la vergüenza o, en algunos casos, a una actitud defensiva que dificulta la sanación. El primer paso para la reconstrucción no es el perdón inmediato, sino la validación del dolor.

Los pilares de la reconstrucción

Si ambos deciden que la relación vale la pena, el proceso requiere un compromiso real. Te propongo los siguientes puntos:

  • Agendar el Diálogo: Establecer 20-30 minutos diarios donde se permite preguntar y expresar dolor. Si surge una duda fuera de ese horario, se anota en un cuaderno para el siguiente encuentro que tengan.
  • Regla de la Verdad: El miembro que cometió la infidelidad se compromete a responder con honestidad total, evitando el "sincericidio" (detalles morbosos que no aportan a la sanación). Así mismo, se sugiere abandonar las excusas. No fue "por falta de atención en casa", fue una decisión personal de la cual debe hacerse cargo.
  • Paciencia: La confianza se destruye en un segundo, pero se construye gramo a gramo. No existen cronogramas fijos para el perdón.
  • Reinvención del Vínculo: Es vital generar espacios "libres de conflicto". La pareja debe comprometerse a realizar actividades nuevas o retomar hobbies que no tengan relación con la crisis. El objetivo es recordar que son más que un problema a resolver; son dos personas que pueden disfrutar juntas. Si todo es análisis de la traición, el vínculo muere por asfixia.

Si es necesario, y sólo si es acordado por ambas partes:
  • Transparencia: Acuerdo mutuo (temporal) para el acceso libre a teléfonos y redes sociales. No como control punitivo, sino como "puente de confianza". Esta estrategia es riesgosa si se mantiene en el tiempo ya que puede desencadenar en un vínculo tóxico y/o violento.
  • Geolocalización Activa: Compartir ubicación en tiempo real durante traslados o actividades fuera del hogar. Muchas veces el no estar juntos desencadena mucha ansiedad, esto puede oficiar como parche de la situación nunca es la solución ya que puede provocar una realción patológica.
  • Relato de Agenda: Informar de manera proactiva sobre cambios en la rutina antes de que el otro haga preguntas. Esto no se trata de rendir cuentas, sino de manifestar que hay un propósito verdadero y prioritar de recuperar la relación que tienen. Si esto se sostiene en el tiempo, puede generar y cronificar conflictos mayores a la infidelidad. Saber cuando parar con este tipo de estrategia es oportuno y prudente.
  • Contacto Cero con el Tercero: Bloqueo total y demostrable de la persona involucrada en la infidelidad con la persona con quien se produjo la traición al vínculo. Jugar a "dos puntas", o "no soltar por las dudas" es un acto que puede ser tildado de cobardía pero es un claro ejemplo de ambivalencia afectiva o apego inseguro-ansioso. Y esto aplica, tanto para la persona que cometió la infidelidad que no puede o no quiere salir de ese triángulo como para quien descubre que le fueron infiel. En este último caso, la persona puede necesitar o querer separarse y no puede hacerlo. 
  • Terapia de parejas: El inicio del proceso terapéutico, se recomienda cuando es promovido desde un enfoque de corresponsabilidad (Responsabilidad Mutua).

Advertencia sobre la Viabilidad del Proceso

Para que estas estrategias funcionen, es imperativo entender que la reconstrucción no es un acto unilateral. No son productivas si: 
  • Asimetría en el Compromiso: Una de las partes es "arrastrada" al proceso o accede solo para mitigar la culpa momentánea, sin un deseo real de cambio.
  • La "Puesta en Escena": Se realizan las acciones (dar la clave del celular, informar la agenda) de manera mecánica, como un simulacro para calmar al otro, mientras se mantiene una desconexión emocional.
  • El Castigo como Método: Si se utilizan las medidas de transparencia como una forma de control policial o castigo crónico, el vínculo se vuelve tóxico. Nadie sana en un ambiente de vigilancia perpetua. 
Nota Clínica: Sin la voluntad auténtica de ambas partes, estas estrategias se transforman en una estructura vacía que solo posterga el final inevitable y aumenta el desgaste psicológico. 


El Concepto de "Reparación Colaborativa"

La reconstrucción no es un proceso que recae sobre un solo integrante; es un trabajo de equipo donde cada uno tiene una función distinta pero igual de importante:
  • De quien cometió la falta: Se espera una actitud proactiva para facilitar la calma del otro. No se trata de "pedir permiso", sino de entender que sus acciones actuales son la medicina para la herida previa. Su rol es el de ofrecer disponibilidad emocional y coherencia entre lo que dice y lo que hace.
  • De quien recibió la falta: Se espera un compromiso con su propia regulación emocional. Si bien el dolor es legítimo, el trabajo terapéutico individual es clave para no quedar estancado en el rol de víctima eterna. Su rol es el de gestionar su propia inseguridad, diferenciando los miedos del pasado de las acciones del presente. 


La ciencia de las relaciones indica que la reconstrucción es viable cuando existe un arrepentimiento genuino y una voluntad compartida de examinar qué grietas preexistentes en la relación (si las había) permitieron que un tercero entrara. Ojo: explicar las causas no es justificar la traición.  "La crisis de infidelidad no necesariamente marca el final, sino el cierre de un ciclo. La terapia busca que, si deciden continuar, no sea por inercia o miedo, sino bajo un nuevo contrato de pareja, más maduro, honesto y, sobre todo, elegido por ambos."

"La confianza no se recupera prometiendo no volver a hacerlo, sino demostrando consistencia en cada pequeña acción diaria."

Pareja discutiendo por una infidelidad.


Terapia de pareja: ¿Un requisito o una posibilidad?

Navegar este proceso solo es extremadamente difícil. Un mediador profesional ayuda a que las conversaciones no se conviertan en ataques circulares y permite que la pareja desarrolle nuevas herramientas de comunicación que quizás nunca tuvieron.

Reconstruir la confianza no significa volver a la relación que tenían antes. Esa relación ya no existe. Significa construir una nueva versión, basada en una honestidad que antes no era necesaria. Es un camino arduo, pero para muchas parejas, el resultado es un vínculo más consciente y sólido.

Preguntas Frecuentes sobre la Infidelidad

¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse la confianza?

No hay un tiempo estándar. Los expertos sugieren que el proceso de sanación profunda puede tomar entre uno y tres años de trabajo constante. La clave no es la rapidez, sino la consistencia en el cambio de comportamiento.

¿Es posible perdonar y olvidar?

Se puede perdonar, pero "olvidar" es un mito biológico. El objetivo no es borrar el recuerdo, sino integrarlo de manera que ya no cause un dolor paralizante, permitiendo que la pareja avance sin resentimiento constante.

¿Debo contarle todos los detalles de la infidelidad a mi pareja?

La honestidad es vital, pero los detalles "gráficos" suelen ser destructivos y generan traumas visuales difíciles de borrar. Es mejor centrarse en el "qué pasó" y "por qué pasó" en lugar del "cómo exactamente".

¿Cuándo es el momento de buscar ayuda profesional?

Si sienten que las conversaciones terminan siempre en gritos, si el silencio se ha vuelto insoportable o si el dolor interfiere con su vida cotidiana, es el momento de iniciar un proceso terapéutico.


¿Sientes que es el momento de sanar?

La infidelidad no tiene por qué ser el final de tu historia. Es posible transformar el dolor en una base sólida para un nuevo comienzo.

Inicia hoy tu proceso de sanación junto a Siomara Gauna.

Acompaño a personas y parejas a reconstruir su confianza, gestionar sus emociones y encontrar la claridad que necesitan en momentos de crisis.

Siomara Gauna – Rosario del Tala

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