El peso de las expectativas: ¿Por qué nos exigimos tanto?
Desde muy temprana edad, recibimos mensajes directos e indirectos que nos empujan a destacar. Se nos dice que hay que "llegar", "lograr" y "cumplir". Sin embargo, cuando los resultados no son los esperados, aparece esa sombra pesada: la sensación de fracaso.
"Confundimos nuestro valor personal con nuestro rendimiento: creemos que valemos más si nos va bien y menos si nos equivocamos." - Lic. Siomara Gauna.
Desmitificando la perfección
Es vital entender que la perfección es un espejismo. Lo que realmente existe es el esfuerzo real y el proceso. Aquí te comparto tres claves para cambiar la perspectiva:
- El valor no es un número: Tu calificación o tu desempeño en una actividad no definen quién sos como persona.
- El error como maestro: Madurar implica aceptar que no siempre vamos a poder con todo, y eso está bien.
- Transitar vs. Fallar: Si sentís que no estás donde "deberías", recordá que quizás no estás fallando, simplemente estás transitando tu propio camino.
Un mensaje para vos
Si hoy sentís una presión enorme sobre tus hombros, frená un momento. La vida está llena de pausas, retrocesos y errores que son, en realidad, los que nos enseñan a crecer. No todo tiene que salir bien para que vos estés bien.
Preguntas Frecuentes sobre la Exigencia en la Adolescencia
1. ¿Es malo querer ser exitoso?
No, tener metas es saludable. El problema surge cuando creemos que nuestro valor como personas depende exclusivamente de alcanzar ese éxito. La clave es el equilibrio entre la ambición y el bienestar emocional.
2. ¿Cómo sé si mi autoexigencia es tóxica?
Si sentís ansiedad constante, miedo extremo al error, o si dejas de disfrutar lo que haces por miedo a no ser el mejor, es probable que la exigencia esté siendo contraproducente.
3. ¿Qué puedo hacer si siento que "fallé" en algo importante?
Frená y analizá el proceso. El error es parte del aprendizaje (madurar). Recordá que una caída no define tu trayectoria completa, sino que es un punto de inflexión para ajustar el camino.
4. ¿Cómo pueden ayudar los padres en este proceso?
Validando el esfuerzo y no solo el resultado. Es fundamental que los adultos brinden un espacio donde el error sea visto como una oportunidad de crecimiento y no como un motivo de castigo o vergüenza.
¿Sentís que la presión te está ganando la partida?
No tenés que transitar este camino a solas.
Te acompaño a soltar la exigencia y valorar el camino. 🌱

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